El que escribe fantasía… | Cuento

Veía con claridad aquel mundo que nunca podría vivir. Su alma se sentía serena, mas la angustia poco a poco ramificaba sus esencias por entre los nervios, venas y neuronas. Él recordó el mundo donde vivió; él recordó que su corazón no late por medio de una pluma, ni sus pensamientos son del «otro». Lloró inconsolable. Lloró por días cuando llegaba a su escritorio y veía papel, pluma y una máquina de escribir vieja.

Y sin embargo, seguía viendo aquellos bellos árboles erigidos por una madre naturaleza ajena a su realidad.

Sus lágrimas se convirtieron en savia de tinta negra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s