De los amores que se van, para siempre 2 | Poema

Busqué en el interior de tu ropero
y encontré mis trajes, mis guantes,
incluyendo mis calzones.
Entré a él por curiosidad
y no me llevó a un mundo alterno.
Salí de él y esperaba que me sorprendieras
hurgando entre tus cosas.
Grité de furia; grité de alegría;
pero de ninguna manera respondiste.

Por eso me recargué en la mecedora,
con una pierna suelta,
recordándote viva.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s