Heuristocracia: Una herramienta para reactivar la mente en las aulas [1] | Filosofía | Educación | Ensayo | Filosofía

PRÓLOGO MUY CORTO

Miren, yo sé que casi todos mis ensayos tienen muchísimos errores ortográficos, conceptuales y epistemológicos, pero cada uno ha sido muy importante para mí porque marcaron pauta a mi desarrollo profesional en la litertatura y ciencias sociales, por lo que les pido tolerancia o paciencia, ya que no les obligo leerme, si quieren ignórenme categóricamente y listo.

Yo utilizaré este medio que lo llamo Kentucky Fried Lit como un archivo de todas mis creaciones; también es un laboratorio para practicar, desahogarme o volverme loco, so, I do as I please, aun tratando de no ofender al lector, ni a nadie, por eso tengo la minucia de editar o reeditar lo que ya he hecho, sea para mejorar la calidad intelectual o literaria.

Bueno, ya están advertidos.


 

“El mal de las escuelas es que hay mucho cálculo y poca creatividad”

 

Palabras clave: Genio humano, imaginación, creatividad, heurístocracia, heurístico, criterio.

Definiciones:

  • Heurística: La palabra heurística procede del término griego εὑρίσκειν,1 que significa «hallar, inventar» (etimología que comparte con eureka). Es la capacidad de un sistema para realizar de forma inmediata innovaciones positivas para sus fines. La capacidad heurística es un rasgo característico de los humanos, desde cuyo punto de vista puede describirse como el arte y la ciencia del descubrimiento y de la invención o de resolver problemas mediante la creatividad y el pensamiento lateral o pensamiento divergente.

  • Κράτος o kratos o cratia: Del griego poder, dominio, fuerza, destreza, acto de fuerza o acto de valor.

A veces que paso por aulas de los bachilleratos, incluso de las universidades, veo a aquellos alumnos con ojos distraídos y a profesores mutilando pizarrones, en veces, sin la espera de la recepción del alumnado hacia lo que se “enseña” en clase; y pienso ¿Para qué en verdad existen las escuelas? O mejor dicho ¿Para qué se estudia, si en verdad lo fundamental está en la práctica y no sólo en la teoría? Volteo a ver otra vez aquella clase y sólo miro cómo un maestro en veces “trata de enseñar algo” pero los alumnos no aprenden, y los que logran mantenerse a un buen nivel, después sólo imitarán profesiones que hayan analizado en su pasado. A lo que quiero llegar, es que el aula en la actualidad es un microcosmos gris, sin señal heurística, sin predominio a lo humanístico y sí a sólo tomar un papel que conforma a un juego cliché que es el dar clases por dar clases y aprender por aprender[2]. Se deja atrás aquella habilidad vital del humano: La creatividad.

La creatividad se encuentra en el hemisferio derecho del cerebro del humano, donde se están la perspicacia, el sentido artístico, la imaginación-habilidad importantísima en el humano-, la percepción visual, etcétera. Todos estos elementos son de igual importancia que los lógicos y matemáticos del hemisferio izquierdo cerebral para llevar a cabo a un equilibrio mental y así, si es posible, llegar a ser un genio humano.

¿Qué pasaría si un cojo optara por correr en unas olimpiadas compitiendo con otros corredores de dos piernas sanas? Supongo que la respuesta es bastante lógica, sin embargo, si queremos que el cojo gane, se necesitaría un poco de imaginación, creatividad para llegar a una o varias soluciones como:

  • Construirle una pierna biónica.
  • Añadirle un propulsor que le haga ir a una velocidad de trescientos kilómetros por hora.
  • Clonar su única pierna para crear una pierna izquierda útil para él y así dar una equidad competente en la carrera.
  • Mejor convencer al cojo en entrar en unas paraolimpiadas para que competa contra otros corredores que estén en su misma condición y así la competencia sea más justa.

Es indiscutible que el humano tiene que mantener un equilibrio de sus dos hemisferios. En las escuelas públicas mexicanas, desde kindergarten hasta la preparatoria o escuela media superior, se ve el escaso tratamiento de dicho equilibrio. Véanse a las secundarias y preparatorias: Hay escuelas secundarias técnicas y colegios de bachilleres técnicos; todo dirigiéndose a lo técnico, a lo racional, a lo maquinal. Ha habido tratos de aplicar el método del constructivismo en algunas preparatorias, por ejemplo con los Centros de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTIS), pero hubo gran conflicto entre maestros y alumnos, más con los primeros, porque no aceptaban nuevos métodos cognitivos[3]. Este método fue rechazado por muchos maestros, siendo que preferían dar clases “a la antigua”, en otras palabras, mantener su pasado estilo de enseñanza, el cual era “yo hablo, tú escuchas” “Yo mando, tú haces” “Yo dicto, tú escuchas”; todo esto hacían los maestros de los CBTIS porque les era difícil cambiar sus planes de estudio y métodos de enseñanza, les era perder el tiempo, incluso, llegaron a decir que era mejor su método que el nuevo.  Claro, no es tan fácil cambiar un plan de estudio por otro, ya que sería como un “resurgir de las cenizas”, y tan sólo pensarlo es tedioso e incluso puede espantar a algunos profesores que ya llevan décadas en la docencia. Sin embargo, esto es mantenerse fijo, no arriesgarse a evolucionar y a hallar nuevas soluciones a los ingentes problemas educativos que hoy tenemos en la actualidad.

Por otro lado, la opinión de muchos alumnos no se quedan atrás, y el rumor va incrementándose mientras nuevos métodos surgen, pero son desertados por otros métodos antiguos y más prácticos. Para eso entrevisté a dos alumnas de la Universidad de Sonora (UNISON) que ya experimentaron la etapa escolar media superior, pero una cursó sus estudios en una institución particular, su nombre es Ana Lucia Terán Cornejo, y la otra en una preparatoria pública y técnica, Grecia Paulina Peña Moreno; esta diferencia con el objetivo de tener dos perspectivas de instituciones que en general sus planes de estudio son muy diferentes, más con el hecho que la mayoría de los alumnos egresados de escuelas particulares dicen que este tipo de instituciones apoyan más al arte y a la creatividad. Para esto, pasemos a sección de las entrevistas.

Primero, me preocupé por preguntar principalmente en el plan de estudio de la preparatoria para empezar:

ENTREVISTADOR: ¿Veías alguna importancia en las humanidades en tu plan de estudio? y si te impartieron clases que están relacionadas con las humanidades, ¿cuáles fueron y califícalas? (experiencias, anécdotas son muy importantes, si es que quieres contar una).

ANA TERÁN: Hm, no había importancia hacia las humanidades porque la preparatoria era técnica; sí, estuve un año en un CBTIS, luego me cambié a colegio. Bueno, eso fue todo mi primer año. La única que tenía algo que ver era Taller de redacción, y fue muy buena clase; la maestra era concisa, entendible, dejaba bastante tarea pero por lo mismo aprendíamos. También nos enseño textos interesantes de crónicas cuando veíamos los diferentes tipos de texto.

ENTREVISTADOR: ¿Luego? ¿Pasó algo más?

ANA TERÁN: Nos hizo hacer una reseña entera de un libro, lo cual me ayudo a ejercitar mi capacidad de hacer textos académicos.

ENTREVISTADOR: Y, cuándo estuviste en el colegio ¿Qué pasó?

ANA TERÁN: en tercer semestre que entre al colegio fue diferente: era más equilibrado porque me daban historia, psicología, entre otras materias.

ENTREVISTADOR: Perfecto. ¿Tienes alguna anécdota en especial?

ANA TERÁN: Hm, recuerdo que el maestro de historia siempre decía que la historia la escribían los ganadores,  recuerdo no haber pensado eso hasta que él lo dijo. Él era buen maestro, le gustaba la historia y nos hizo aprendernos toda las tribus de sonora para un examen ¿Qué maldito, no? [4]

Como se ve en la entrevistada Ana Terán, ella experimentó los dos tipos de instituciones educativas, particular y pública, de las que estoy incluyendo en este trabajo. Y, desde sus respuestas ella marcó diferencia entre las instituciones, sin embargo, en ninguna se ve el esfuerzo de hacer que los alumnos piensen por ellos mismos y dejan a su heurística en un bajo nivel. Paso con la siguiente entrevistada, Grecia Peña, donde se verá lo contrastante que es una escuela pública/técnica:

ENTREVISTADOR: ¿Qué me dices del plan de estudios que tenía tu ex escuela preparatoria?

GRECIA PEÑA: Que no tenía nada, porque era una técnica.

ENTREVISTADOR: Pero, ¿no había materias enfocadas a las humanidades o que fomentaran la cultura?

GRECIA PEÑA: Teníamos la matera de Lectura y Redacción e Historia, pero ningún profesor de esas materias tenía un programa planeado y no sabían casi nada de su materia; como que eran de relleno.

ENTREVISTADOR: Pero, ¿No hubo algo rescatable en alguna otra materia que fuera o no de humanidades?

GRECIA PEÑA: Sabes que sí, por ejemplo, el único que nos fomentó a la lectura a mí y a mis ex compañeros era un maestro de matemáticas. Él siempre en cada tiempo de sobra nos recomendaba libros, y lo que más me gustaba, es que le gustaba después comentarlos con los alumnos y aparte era muy buen maestro; creo que fue con el que aprendí más, ya que en las demás materias era muy rebelde yo, sea por lo malos que eran los profesores en dar su materia o por la materia en sí.[5]

Si en las escuelas particulares se ve un desequilibrio entre lo lógico y lo creativo, en el caso de una escuela pública y para adicionarle la pisca que también es técnica, la situación está grave. No por ser una escuela técnica tenga por obligatorio sólo tratar situaciones técnicas y de antemano minimizar lo más posible a las humanidades, porque sólo esto empobrecería aún más a los alumnos Y MAESTROS, generando a personas capaces sólo en cuestiones lógicas, olvidando la Heurístocracia, en vez de optar por el equilibrio de estos dos campos, para, como ya dije anteriormente, educar a jóvenes que expongan sus dos hemisferios de la mente y así ayudarles a que usen su ingenio para la vida que tienen y tendrán a futuro. Para esto,  propongo que se incluya un docente en cada materia de un plan de estudio que sea especialista en la materia y también sea un heurístico.

Definiendo lo que sería un heurístico: una persona capaz de resolver problemas, lógica y creativamente, de la manera más eficaz y rápida. Todas estas aptitudes tiene que compartirlas con los alumnos, dándoles herramientas para facilitarle el trabajo en clase y a la vez motivándolos para que la materia les sea significativa de alguna manera.

Otra parte de las entrevistas consistió en preguntarles el método de enseñanza que les fue impartido en sus respectivas escuelas; prácticas, exámenes, etcétera.

ENTREVISTADOR: ¿Cómo eran los tipos de clases que tenían? ¿Eran como conductistas? Así de “Yo digo, tú escuchas” “Yo mando, tú haces”

ANA TERÁN: Pues en tercer y cuarto semestre sí. Fomentaban la participación y todo, pero eran acaso exposiciones o proyectos, pero solo para evaluar parciales. Y más tarde en quinto y sexto semestre que llevé filosofía, eran grupos muy pequeñitos.

ENTREVISTADOR: ¿No había prácticas, debates, discusiones, incursiones, etc.?

ANA TERÁN: Hm, casi no, eran más proyectos en equipo.

ENTREVISTADOR: Pero, ¿No variaban las técnicas pedagógicas? ¿No sintieron que el profesor era parte del grupo?

ANA TERÁN: No, nunca.[6]

Muy evidente queda, después de esta parte de la entrevista con Ana Terán, que la actitud de muchos profesores es monótona; no da mucha oportunidad de que el alumno se sienta parte de un campo lúdico en el que todos participan y pueden aportar algo vital para la clase. Y, algo curioso es que en este caso convergen las respuestas que dieron las dos alumnas entrevistadas, porque Grecia Peña también dijo que los métodos de enseñanza de los maestros era siempre la misma y a veces hasta hastía. Siempre pasa el fenómeno del maestro dictador y los alumnos subyugados; no hay un más allá, no hay un más acá, todo depende lo que diga el maestro y de antemano el alumno tiene que darse a entender que será como una pieza de fábrica más, pero solamente similar a su forjador que sería su maestro[7].

Ahora, en la siguiente parte de la entrevista, pregunté sobre qué cosas significativas quedaron de algún curso que tuvieron en la preparatoria. Este punto se me hace necesario, ya que aquí pueden evidenciarse los efectos que tienen las clases convencionales que hay, por lo pronto, en la educación media superior mexicana:

ENTREVISTADOR: OK. Ahora, ¿Qué cosas significativas quedaron en ti de esas clases?

ANA TERÁN: Hm, pues si aprendí, pero más porque me gustaban los temas que por como daban las clases. A veces era un tanto aburrido.  Y hacían que las cosas se te grabaran  por escribir una y otra vez lo mismo en cuestionarios, dictados, etcétera; más que por algo significativo.

ENTREVISTADOR: ¿Fomentaban la lectura, discusiones, reflexiones, crítica, etcétera?

ENTREVISTADA: No.

ENTREVISTADOR: OK. ¿Nunca, al principio de cada tema algún profesor DE CUALQUIER materia les decía el uso, la utilidad y de cómo se formó la materia?

ANA TERÁN: Sí, sí nos hablaban de su importancia hasta eso.

ENTREVISTADOR: ¿Recuerdas algo de ello?

ANA TERÁN: El maestro que me impartió derecho nos relacionaba mucho los antecedentes romanos y la antigüedad de todo eso. Con el uso que tenía en la actualidad y en realidad si nos hablaba de la situación actual del derecho, de un abogado, porque él era maestro y ejercía como abogado a la vez. Entonces, lo llevaba a la práctica y nos daba dos estas dos perspectivas. Era buen maestro, o bueno, era dedicado más bien. Tenía que trabajar medio tiempo de maestro porque para ganar bien y ser abogado tenías que ser muy chueco o defender gente con mucho dinero.

Fue algo, pero no suficiente lo significativo que expreso esta entrevistada. De hecho, su actitud fue un tanto extraña, porque al hacerle la pregunta dudó en responder, como si no tuviera memoria de algo significativo que le hubiera pasado en la preparatoria. Pasamos con Grecia Peña para ver qué también expresa sobre este asunto de lo significativo que quedó en ella de su ex preparatoria.

ENTREVISTADOR: Después de todo ¿tuviste algo que haya quedado en ti de tu escuela preparatoria? ¿Algo significativo de alguna clase?

GRECIA PEÑA: Pues, como ya dije, del que menos creía tener fue de un maestro de matemáticas, que fue el que más me fomentó en la lectura y hasta eso definió más mi decisión en entrar a la universidad a estudiar literatura. Tan buen maestro fue, que sacaba buenas calificaciones porque en verdad aprendía con él, aunque en las demás materias estuviera mal.

Es impresionante como un buen maestro puede crear tales efectos. Esta alumna, Grecia Peña, en alguna parte de la entrevista dijo que aborrecía a las matemáticas de su ex preparatoria, pero este caso era excepcional: el profesor era un buen docente en muchos aspectos; fundamentaba la cultura, era simpático con los alumnos, hacía significativas las matemáticas para los alumnos y conservaba un microcosmos más equilibrado que el de una clase regular, donde normalmente pasa casi todo lo contrario. Pudo haber sido un buen heurísitico este profesor. No obstante, digamos, que de ocho profesores solamente uno haya causado tal efecto: NO ES SUFICIENTE, es escaso lo significativo que aportan a veces lo maestro, ya que de TODO se puede tomar un poco, ese poco es ignorado y eliminado. Si los resultados fueran que de ocho profesores cuatro fueran significativos para la mayoría de los alumnos, esta situación cambiaría en demasía.

En la penúltima sección de la entrevista, se enfoca más en preguntar sobre si a caso los profesores tuvieron un método heurístico o semiheurísitico o, en última instancia, si andaban lejanos a ello.

ENTREVISTADOR: Muy bien. Pasaré a otro punto. ¿Cuando los profesores les impartían la clase y tenían que resolver X problema o reflexionar algo o recordar, nunca les dieron métodos de aprendizaje o de posibles patrones se solución? ¿De pensamiento crítico? ¿De cómo obtener inspiración? Todo esto para que poco a poco lo utilizara para hacer a sus estudiantes más autosuficientes.

ANA TERÁN: Nos decían a veces como usar lo aprendido en la vida diaria sobre todo en psicología y en derecho. Hm, en matemáticas no tanto.

ENTREVISTADOR: ¿Nunca sintieron que el docente era una clase de “guía” más que de “jefe y dictador”?

ANA TERÁN: Hm, no, casi no.

Vaya, donde más tuvo que tener un heurístico Ana Terán, creo yo, es en matemáticas, porque en esa materia se presta mucho usar el método de la heurística; crear posibles soluciones para resolver un problema, hacer hipótesis de  cómo resolverlo, inventar una solución que no se da la importancia a si es correcta o no, buscar patrones de solución para encontrar universales entre problemas y ecuaciones, etcétera. Con Grecia Peña no hubo un solo comentario positivo, sólo el del profesor de matemáticas que comentó que era muy docente, pero no hubo una respuesta que hubiera enriquecido más al trabajo.

En la última parte de este trabajo, me aventuré a preguntarles a las alumnas de la UNISON que si cuál podría ser su profesor ideal, para ver qué sugerían y si esto en verdad es útil para verificar qué tipo de docente exigen los alumnos de hoy en día.

ENTREVISTADOR: Si crearas a tu profesor(a) ideal ¿cómo fuera él(la)? Si quieres date el lujo de otros detalles, como de apariencia, buena entonación, etcétera.

ANA TERÁN: Pues, me gustaría que inspirara respeto  pero al mismo tiempo que te diera la confianza de que participaras, te hiciera batallar para conseguir el conocimiento, te retara de forma motivacional, que te diera ejemplos actuales, para hacerlo más ameno igual y si no siempre puede hacer técnicas súper innovadoras mínimo sentir que es una cooperación maestro-alumno para llegar a algo no que él está checando cada cosa que dices a ver cuando te equivocas. [8]

Y con Grecia Paulina.

ENTREVISTADOR: Si pudieras pedir que te diera clases tu maestro ideal… ¿cómo fuera? Dime hasta cómo iba ser su físico y demás detalles.

GRECIA PEÑA: Primeramente que tenga una voz que no te haga dormir, o sea que tenga buena entonación. Luego, que sea comprensivo con los alumnos y que sea dinámico en su clase, porque luego aburren las clases que siempre haces y haces lo mismo.

Lo que se ve en los comentarios pasados de la última sección de la entrevista fue que la alumnas querían un maestro que tuviera más empatía y simpatía con alumnos, a la vez, que se me hiso muy interesante, tuviera una buena entonación, porque es cierto que un profesor que tiene una voz arrulladora es imposible quedársele dormido en su clase o distraerse en otros asuntos en medio de una cátedra.

Por último, quisiera hacer una reflexión para concluir, por lo pronto, este trabajo. La Heurístocracia, es una forma de decir que la heurística ahora en día es necesaria en casi todas las disciplinas, sino es que en todas, para cambiar los resultados que se han obtenido en el rendimiento escolar, que tampoco son los mejores, y por medio de docentes heurísticos activen el ingenio de los alumnos, dándoles ejercicios que equilibren los dos hemisferios del cerebro humano, así dar un intento de que la escuela preparatoria, y si es posible en los demás niveles escolares, sea más significativa para los alumnos. Pero no nomás estos heurísticos se empeñarían a sólo impartir su materia asignada, sino también salirse un poco de ella y fomentar la cultura, como también ir a la vida diaria para demostrarle al alumno lo que es vivir con trabajos de individuos con o sin título profesional.

NOTAS:

  • Claro está que falta más rigor en la planeación de cómo tuviera que ser un heurístico, pero espero poder desarrollar este tema en otro artículo.
  • Los maestros de hoy en día ya varían un poco más sus clases, porque se quiera o no, los tiempos han cambiado y por lo tanto también la educación ha cambiado; el maestro debe de pensar esto detenidamente.
  • No quiero criticar vehementemente a los maestros con métodos de enseñanza más desactualizada, porque hay también buenos docentes con ese estilo, o a veces hasta los alumnos, sea por costumbre o no, les gusta ese método.
  • Más que formar toda una fórmula de cómo desarrollar esta solución, que sería la heurística en las escuelas preparatoria, sería este tema como de reflexión para debatirlo y si no para mejorarlo.
  • Todo este tema fue desarrollado en base de dos entrevistas y mi punto de vista a partir de mi experiencia en la docencia.

[1] La palabra “Heurístocracia” del título fue creada por mí, recalco que no es una nomenclatura científica, es más bien un juego de palabras que se me hace propio para el tema.

[2] Me refiero a lo humanístico, en el poco interés que se tiene en las escuelas preparatorias por las humanidades, y cuando hay opciones de ellas, los programas de las materias de estas disciplinas son de un nivel bajo y se ve de igual manera una carencia en la importancia de desarrollar este campo.

[3] La primera generación del plan cosntructivista fue la de 2004-2007.

[4] Terán Cornejo, Ana Lucia. Entrevista sobre la importancia de las humanidades en la escuela preparatoria. Por Diego Alberto Moreno Abril. Heurístocracia: Una posible solución a las problemáticas actuales de la didáctica, Mayo 2011.

[5] Peña Moreno, Grecia Paulina. Entrevista sobre la importancia de las humanidades en la escuela preparatoria. Por Diego Alberto Moreno Abril. Heurístocracia: Una posible solución a las problemáticas actuales de la didáctica, Mayo 2011.

[6] Ibíd. pp. 4.

[7] En esta sección no incluí la entrevista de Grecia Peña porque su respuesta fue muy corta y reiterante, pero igual útil, a la de Ana Terán. Grecia, dijo que el método era muy aburrido y el típico de profesores que se la llevaban dictando y casi nunca dejaban levantar la voz al alumno.

[8] En esta pregunta Ana Terán no le dio importancia la apariencia del profesor, sólo su actitud y método de enseñanza.

Bibliografía consultada:

 

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