El despertar | Amistades Literarias (Edgardo Villarreal)

Algún lugar en la imaginación

El hombre emergió de la cueva, sus ojos estaban tan acostumbrados a la oscuridad que tuvo que agachar la mirada por varios minutos para mitigar el punzante brillo del sol. Volvió la vista al frente, todo lo que vio lo dejó sin aliento: frente a él y hasta el horizonte se extendía un enorme prado tan verde como una esmeralda; majestuosos y frondosos árboles salpicaban, aquí y allá, el mar de pasto; un lago con aguas tan transparentes en el que se podía observar cada detalle de su fondo; un río que corría cantarín desde la gran montaña desde donde se encontraba; cientos de animales que volaban, caminaban y nadaban en completa paz.

Antes de comenzar su descenso se dio cuenta de que a todo lo largo de la pared de la montaña más personas también emergían de las cavernas que habían sido sus moradas. Dio sus primeros pasos hacia…

Ver la entrada original 200 palabras más

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s