Demasiado real – O la vida es mejor acá | Cuento, Masticadores (Ciencia Ficción, Erótico, Fantasía, Masticadores Eros)

Erotismo un poquito más allá de lo real 😱🙀

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Fotografía tomada de Pinterest.

Por: Diego A. Moreno Abril

[De sus suaves curvas, otrora toscas, mi lengua recorre esos bordes infinitos que necesito para despertar cada mañana, sabiendo que pronto todo acabará; acabará pronto…]

Pastaba en el atrio de Susana cuando ella llegó, desnuda, esbelta, con orejas puntiagudas. Ojos grandes con el fondo de un mar de jade.

La erección progresó hasta cuando mis cuernos desmogaron a un cabello oscuro, corto; la cabeza, viéndola algo pequeña, moderé su grandeza hasta que esta la vi perfecta. Un sátiro listo para echarse un rico polvo. Le sonreí, pícaro, porque sabía de sus presunciones, no por nada tragué de su suelo, saboreando su aroma de mujer importado a un material dicotómico.

Susana, ahí, se fijó en mi pene y se abochornó por mi exageración. Su dedo índice me convino a cambiar de apariencia.

Y lo hice de varias maneras, así de sátiro, espartano…

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El día que se creó a Dios (segunda deidificación) por Diego A. Moreno | Cuento, Masticadores (Fantasía, Ciencia Ficción, Terror, Masticadores México)

¡Segunda deidificación de El día que se creó a dios!!!

Gracias, camaradas masticadores, por darme su espacio para desfogar mis ideas y ansiedades.

Abracitos para todos.

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

IMG_1146 Imagen tomada de Pinterest

 

 

Diez días pasaron después del incidente de Malbania donde millones dejaron de respirar para tragar polvo y ser comidos por lombrices; aunque bastantes almas solamente se desintegraron en el aire.

La humanidad estaba desecha, ya ni los nihilistas tenían ganas de no creer, únicamente lo que querían hacer era nada, realmente nada.

Y también los existencialistas dejaron de existir.

Un filósofo y físico de la Universidad de Dale, maravilla intelectual del país de Libertaria, pensó en quitarse la pena de decidir algo grato, entonces optó en clavar dos sólidos tornillos en cada extremo de los libreros de su oficina, sacó un cobijón y con él armó una hamaca donde se acostó para, sí, hacer nada. Su asistente más querido, un joven treintañero, sin mucho sabor en su personalidad ni en su vida, que como oficio tenía el afán de molestar a su…

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Existencia (1) | Cuento

La música etérea la despertó cuando las cápsulas se abrieron. Sus alargadas pestañas sacudieron lentamente el hidrógeno congelado. Labios blancos, luego carmesí. Un pequeño cuerpo, perteneciente a una niña, recobra su vida, mirando con fijeza a su alrededor, aun extrañada como si todavía fuera parte de un sueño. Las máquinas, un poco silentes, la saludan. …

Despertar | Cuento

Cuatro pares ojos miraban al cuerpo decadente. ¿Despertará? ¿O se mantendría tal occiso? La piel maltratada por rasguños y mordidas, todo esto parecía en un macabro show voyerista. Nadie dijo una palabra por varios minutos. A ese, antes hombre de quejas y malos presagios, ahora un montón de carnes putrefactas, no fue muy querido por …

Ofrenda (segunda edición) Parte I, por Diego A. Moreno | Cuento, Masticadores (Ciencia Ficción, Thriller, Masticadores México)

¡Ofrenda! Segunda edición ^_^

Será dividida en cuatro partes. Ya pasé una, ahora tenemos esta otra. Esperamos las dos siguientes.

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

IMG_0832Imagen tomada de Pinterest

Veo las pancartas frente a mí, ondulando artificialmente una y otra vez, reclamando la atención de todos los ciudadanos para que voten por el candidato de su elección. Pudiendo usar pantallas holográficas, más baratas de por sí, preferían seguir contaminando con demagogias primitivas. No obstante, antes le veía una gracia particular a este tipo de campañas políticas, eran tragicomedias llenas de absurdos con infinita creatividad.

Dejo de ver la ventana y me paso a otro mundo de cristal, dentro del baño, herrumbroso por el descuido.

Me importa un bledo el devenir, sólo disfruto el absurdo presente. ¿Será que he perdido el gusto a la vida? Veo los guantes en mis manos, mi silenciadora Smiti y un par de ojos sin vida en el espejo. Puedo pasar por el asesino de una novela negra, nomás vean esa cara…

Y lo soy.

Mato, me pagan; aunque no siempre.

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Ofrenda (segunda edición), Parte II por Diego A. Moreno | Cuento, Masticadores (Ciencia Ficción, Thriller, Masticadores México)

¡Segunda edición de Ofrenda! ╰(*°▽°*)╯

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

IMG_0901Imagen tomada de Pinterest

Cuando entré a la escena del crimen, Charles Brown seguía vivo y el asesino, pues, asesinado. ¿Sería ese el término correcto? Un asesino asesinado. Qué patético. Es como si a mí mismo me hubiera encontrado en flagrancia otro detective haciendo cosas de policía corrupto. Lo bueno es que ya no me ensucio más. La jubilación está pronta y necesito mantenerme limpio.

Charles Brown está llorando con un cuchillo en mano, cuchillo que sangra como si tuviera vida propia. Esto no tiene más de media hora de ocurrido. La alarma que nos llegó fue premeditada, pero no fue para evitar «algo», sino para presenciar el resultado de un asesinato de alguien que no era inocente.

Lejísimos de serlo. Un asesino profesional.

Bueno, es casi imposible que un niño de siete años se haya defendido contra un asesino profesional. Esto fue un suicidio, no un acto de defensa…

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