Ofrenda (segunda edición), Parte II por Diego A. Moreno | Cuento, Masticadores (Ciencia Ficción, Thriller, Masticadores México)

¡Segunda edición de Ofrenda! ╰(*°▽°*)╯

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

IMG_0901Imagen tomada de Pinterest

Cuando entré a la escena del crimen, Charles Brown seguía vivo y el asesino, pues, asesinado. ¿Sería ese el término correcto? Un asesino asesinado. Qué patético. Es como si a mí mismo me hubiera encontrado en flagrancia otro detective haciendo cosas de policía corrupto. Lo bueno es que ya no me ensucio más. La jubilación está pronta y necesito mantenerme limpio.

Charles Brown está llorando con un cuchillo en mano, cuchillo que sangra como si tuviera vida propia. Esto no tiene más de media hora de ocurrido. La alarma que nos llegó fue premeditada, pero no fue para evitar «algo», sino para presenciar el resultado de un asesinato de alguien que no era inocente.

Lejísimos de serlo. Un asesino profesional.

Bueno, es casi imposible que un niño de siete años se haya defendido contra un asesino profesional. Esto fue un suicidio, no un acto de defensa…

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El mito del eterno retorno (Repost) | Cuento (Ciencia Ficción)

(Colaboración mía en el colectivo de Ars Nebulae)

Ars Nebulæ

Lenny escuchaba el sensual sax de aquel hombre corpulento, con brazo robotizado, llamado Raoul; la manera en que presionaba las teclas; la presión de su boca sobre la pipa, su cara morena que se tornaba marrón; todo describía su vida en un estridente show nocturno.

Las luces de neón, como invasoras, acaparaban los colores del ambiente, mientras lo demás se oscurecía en su cara. La cara del ex drogadicto, Lenny Hogan, se desprendió de su cuerpo para trasladarse a otro tiempo, a otro espacio.

Ningún asistente daba cuenta de lo sucedido, ya que, todos se encontraban en la misma situación: eran protagonistas de alguna novela negra, algún drama o thriller, así que cada quien vivía su propio mundo, su propia historia.

 Era seguro que la Muerte deambulaba por aquellos lugares, apuntando en su libreta fúnebre los nombres y destinos fatales de cada uno de los presentes.

La Muerte dejó una…

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