Sueño (segunda ensoñación) por Diego A. Moreno | Cuento (Fantasía, Surreal, Masticadores México)

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

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Kosuke dibujaba la alborada que soñó; desde los tonos cálidos que recordaba, se dio cuenta que se trataba de su alma, y así con un fragmento del lápiz con el que dibujó los contornos de su más prístina ontología, después ambientó el espacio celeste, trazando líneas paralelas y concéntricas con un pincel delicado, de cabellos finos recolectados, hasta llegar a un sol penitente, asomándose entre cerros de marfil, enclaustrados sobre una selva de pinos boquiabiertos, y un cielo crispado por la pena de no valerse de la finitud de este dominio abstracto.

Ya conmocionado, se sentó en el taburete que construyó junto a su padre, carpintero de nacimiento, para recordar las bases de un oficio y su vocación, de cuando palo y piedra podían construir un castillo, o una ociosa idea literaria en canciones y naciones; de estas ambas son ocupaciones de almas aterradas que…

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Inspiración: La pornografía Divina | Cuento (Erótico, Fantasía, Surreal, Masticadores Eros)

¡Esto es producto de un interesante ejercicio! ☺

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Por: Diego Moreno Abril

Zafiros por piel; esmeraldas por bellos ojos, estábamos ambos, húmedos, en pastizales de jade, al aviso de un cielo lapislázuli, saboreando de los divinos placeres que algún día crearon universos enteros, mediante sueños carnales que por temor no hemos dejado de librar.

Así tuvimos milenios o centurias, olvidándonos de un ayer proscrito, de cuando creímos amarnos con nuestras infinitudes; pero en verdad todo fue falso sexo, que evita el recuerdo aquel donde nuestras existencias se traicionaron con la conjura e imaginación de escritores mortales; y ahora ellos mismos escriben sobre nosotros y de nuestro osado y eterno desamor entre dioses.

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Acantilados de papel por Diego A. Moreno | Cuento (Absurdo, Surrealismo, Masticadores México)

Acantilados de papel, para los que nos hace falta teoría y algo de práctica.

Este cuentito originalmente se titulaba “Alquimia VS Química”, del cual surgió con otro sentido, o mejor dicho, de un «sinsentido», que ahora en la reescritura le medí los ganchos y lo dejé colgando desde un hilo que pende entre la cordura y locura epistemológica de la cual carezco (mucho).

Mi ontología son una infinitud de pedazos de nada; y lo disfruto mucho.

Saludines ☺️

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

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Me han contado, y no fue un tal Borges, que la mística que reside en el cosmos, cae en una alternancia cíclica, la cual siempre de una edad nefasta viene otra de oro.

Una serie sin fin cabalística.

¿O una lucha de clases de las múltiples realidades?

¿Ah? ¿Acaso el Universo leyó a Marx o a su queridísimo compañero Engels?

Entonces, astros y proletariado interestelar, ¡levántense y tomemos todas las periferias siderales!

Bueno. La verdad es que no es para tanto. Digo, el poder debería de residir en el mismísimo pueblo, ¿no? En el poderoso vox populi; pero, ni modo, esta historia no necesariamente toma este rumbo. Ni astral, ni económico. No. Porque este relato, en parte, trata de las hazañas científicas de un químico biólogo, ucraniano por nacimiento, ruso por convicción, que encontró la manera de sustraer el líquido ontológico de una…

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En aquel, en que el mar (segunda divinación) por Diego A. Moreno | Cuento, Masticadores, Poema (Fantasía, Masticadores México)

Segunda edición,
linda segunda edición.

MasticadoresMéxico Editor: Edgardo Villarreal

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En aquel,
en que el mar
y la tierra
se asomaron,
se encontraron,
y
se enamoraron;
el inicio de los inicios comenzó:
el hombre divino de los cielos
platicará con uno de sus súbditos alados
mientras sus ojos de avellana
inmolarán miles de recuerdos presentes;
su súbdito sonreirá cándidamente
y él mirará al suelo
con furia y rabia,
y una pizca de nostalgia,
hasta que unas diminutas campanas
entrelazadas con un velo blanco
tintineen…;

[…].

Y el cielo sube, y el cielo baja…;

[…].

Los ojos de Rodrigo,
apuntando hacia la novia,
buscan la mirada de la futura esposa
que, pomposa,
porta un par de pequeñas campanas…,

[…].

Pero el rojo amanecer se la llevó,
todas las idas e huidas quedaron estáticas,
tiempo y espacio se separaron,
aunque detenidos por una mano divina;
Rodrigo ve el vacío de la vida,
con sus ojos llora la triste…

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