. . . | Poema

Por la tarde renegrida, noche temprana, mañana tardía, mis dedos acarician el cielo diurno, gaseoso, omnívoro, protector malhumorado, mientras las efigies de mis manos se multiplican, danzan, gozan, respiran, devoran y desaparecen. Quiero cambiar tu mirada, esa que me deja angustiada, desesperada, existencial, zozobrada, seca de buenos tiempos, buenos pensamientos, pero el cuerpo celeste te …

Poemas cortos dispersos (Repost) | Poemas

(Colaboración mía en el colectivo de Ars Nebulae)

Ars Nebulæ

Barras de neón

Me he hecho una barrera
ficcional,
con porros, barras de neón
y cervezas,
pero me ha sido nada funcional.

Aquellas lámparas

Aquellas lámparas
que iluminaban
ahora oscurecían
mis pensamientos;
y te vi desnuda.

Así no

Tomaba alcohol de aquel bote de aluminio
y me fijé en el orificio por el que se dispensaba
la cerveza:

Vi que mis penas nadaban en el mar amatista
y descubrí que de ahí no las ahogaría.

Boca bruja

Las siglas que tu boca señalaron me hicieron reír
y llorar cuando nadie me ve.

Cada personaje

 Me doy cuenta que,
de la página veinte
a la trescientos veinte,
cada vicio
de cada personaje
eres tú.

Camarón que se duerme…

Encontré en mi auto
un desodorante olor a pino;
me teletransporté a un bosque,
miré a mi alrededor, sombrío,
fresco y silencioso, tomé
la espada que se encontraba

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Otros tres poemas (Repost) | Poemas

(Colaboración mía en el colectivo de Ars Nebulae)

Ars Nebulæ

Las telas de tu recuerdo

Desperté envuelto dentro de una
Sábana rota y congelada,
soñando que no soñaba;
traté de levantarme,
de desenmordazarme,
pero,
me di cuenta,
lo analicé,
y pensé sin soñar que soñaba,
y que la sábana era dulce y frío dormir de mi pasado…
Y de tu recuerdo ajado.

Completa concentración al manejar

No sé si hace calor
o el aire acondicionado está averiado,
o los recuerdos de tus curvas solamente,
a lo largo de la carretera,
me han extasiado.

Porno secular

Dios me ha castigado
por no ensoñar cogiéndote toda la noche,
viniéndome en ti,
en tu cara,
mientras sonríes…
Y todo esto me trago,
hereje,
profano,
apócrifo,
jugando a las canicas
con mis testículos mientras pierdo,
y, sin ánimos de profesionalidad,
bateando pechos invisibles
con mi blando pene.

Por Albert Brown

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