[…] | Poema

Este dragón ruge adentro, ahí, y no es mi amigo ni mi enemigo, sólo quema, ahuyenta, destruye, soterra mis deseos y anhelos, incinera mis ideas, deja sonámbulos a mis sueños. Me tiene aterrado, incluso amordazado, no me permite salir ni estar adentro; ¡no vivo, no respiro! Con miedo de que su ígneo espíritu no me …