. . . | Poema

Por la tarde renegrida, noche temprana, mañana tardía, mis dedos acarician el cielo diurno, gaseoso, omnívoro, protector malhumorado, mientras las efigies de mis manos se multiplican, danzan, gozan, respiran, devoran y desaparecen. Quiero cambiar tu mirada, esa que me deja angustiada, desesperada, existencial, zozobrada, seca de buenos tiempos, buenos pensamientos, pero el cuerpo celeste te …

[…] | Poema

Este dragón ruge adentro, ahí, y no es mi amigo ni mi enemigo, sólo quema, ahuyenta, destruye, soterra mis deseos y anhelos, incinera mis ideas, deja sonámbulos a mis sueños. Me tiene aterrado, incluso amordazado, no me permite salir ni estar adentro; ¡no vivo, no respiro! Con miedo de que su ígneo espíritu no me …